Arshavin, el último monarca occidental

La última joya de la corona rusa tiene nombre y apellido, Andrei Arshavin, verdugo de Suecia en primera fase y del favorito Holanda en cuartos de final de la Eurocopa, donde confirmó un año brillante en el que ya condujo al Zenit San Petersburgo al título de Copa UEFA.
Centrocampista ofensivo de 27 años, con 35 internacionalidades, el pequeño Arshavin ha hecho olvidar a los Cristiano Ronaldo, Franck Ribéry, Thierry Henry, Luca Toni o Fernando Torres y va camino a convertirse en el mejor jugador de esta Eurocopa, pese a que apenas disputó dos partidos.
El tímido mediapunta debió cumplir dos fechas de suspensión al inicio del torneo, cuando Rusia cayó 4-1 ante España y luego ganó con angustia a Grecia por 1-0, en el inicio de la resurrección, por una agresión a un jugador de Andorra, en aquel juego que dio la clasificación in extremis a Suiza y Austria.
Pero lo de Arshavin no es nuevo. También fue decisivo en el campañón del Zenit San Petersburgo, que ganó a mediados de mayo en Manchester su primer título internacional, la Copa de la UEFA, frente al Glasgow Rangers escocés, en una final que fue el mejor y en la que dio las dos asistencias de gol (2-0).
Eso mismo hizo con Rusia desde que tomó las riendas en el campo de juego contra Suecia. Regate, aceleración, freno, centro y también gol (lleva dos en el torneo).
Su talento cotiza en alza y difícilmente siga en el anonimato del campeonato ruso, tras estas súper actuaciones que confirman lo hecho en Zenit. “Me encanta asistir tanto como marcar goles”, confió el verdugo de Holanda, que perdió la cinta de capitán que llevaba en las eliminatorias europeas y ahora luce Sergei Semak.
Su sociedad con Konstantin Zyryanov se ha asentado en el esquema de Guus Hiddink, que también se beneficia del buen momento del artillero Roman Pavlyuchenko (3 goles), dos gracias a asistencias del rubio Arshavin, ése que habla en el terreno y calla afuera.
“Simplemente estoy muy feliz. No sé qué decir, me faltan las palabras”, comentó tras el histórico baile en los 30 suplementario de Basilea contra los holandeses, que le miraron el número 10 cada vez que se lanzó con decisión al ataque.
Con 1,72 m y 69 kg, Arshavin ya había vuelto loca a la experimentada zaga sueca Mellberg-Hansson, en el triunfo 2-0 que dio la clasificación a cuartos a los rusos. “No tenemos un equipo experimentado, tenemos un equipo joven”, recuerda el mejor jugador del último campeonato de Rusia, para dar más mérito a lo que están logrando.
Tampoco la joya rusa no se olvida de su gran mentor, el técnico Guus Hiddink, quien había sido criticado por algunos medios por llevarlo a la Eurocopa cuando Arshavin tenía que cumplir dos partidos de suspensión.
Tras la victoria en ese especial cotejo, el explosivo jugador del Zenit, campeón en 2007, comentó:”nuestro entrenador, Hiddink, nos dijo que los holandeses serían agresivos desde el inicio del partido, pero al final lo fuimos nosotros. El que ganó ha sido el mejor de los holandeses”, piropeó al ex DT del PSV.
Con un salario de 2,5 millones de euros por año y una cotización de su pase de “solamente” 7 millones de euros, los grandes de Europa seguramente se librarán en lucha en el próximo mercado de transferencias de verano (boreal).
Aunque Arshavin camina contento por la Perspective Nevski, la avenida de lujo de San Petersburgo, donde se venden joyas, pero ninguna como él.
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